Escribe Maria
Queridos Vicente,
La muerte de Jaime nos provoca a pensar, nos damos cuenta de que no sabemos nada o casi nada de la vida ni de
A través de vuestro blog veo que el dolor no os está encerrando en vosotros mismos, al contrario, el dolor os está abriendo y, como resultado de ello, nos está abriendo a todos los que estamos en contacto con vosotros. La prueba es que los lazos de cariño se han hecho mas fuertes o, al menos, los expresamos con mas transparencia, con menos pudor; dejamos la puerta abierta al cuestionamiento y, por esa misma rendija, pueden pasar el consuelo, y la esperanza; recurrimos al lenguaje de la música, de la poesía, del arte, para decir lo que no tiene palabras; los gestos de amistad y de solidaridad se multiplican…
Para mi, Vicente,
Vuestro blog también me demuestra con claridad que Jaime sigue siendo la fuente de energía y de creatividad que ha sido siempre.
Os comparto un poema de Pedro Casaldaliga, obispo de los pobres en Brasil y poeta:
ESPÉRAME TAMBIÉN
Porque lo espero a El, y porque espero
que, al encontrarlo, todos nos veamos
restablecidos por el sol primero
y el corazón seguro de que amamos;
porque no acepto esa mirada fría
y creo en el rescoldo que ella esconde;
porque tu soledad también es mía;
y todo yo soy una herida, donde
alguna sangre mana; y donde espera
un muerto, yo reclamo primavera,
muerto con él ya antes de mi muerte;
porque aprendí a esperar a contramano
de tanta decepción: te juro, hermano,
que espero tanto verLo como verte.



