martes, 30 de marzo de 2010

Martes Santo

El hijo que tanto amé ya no está.
Mil vidas que hubiera tenido, mil vidas que hubiera dado por él.
Su imagen me seguirá allá donde vaya.

San Sebastián, Septiembre 2006

sábado, 27 de marzo de 2010

Kaddish


Escribe Maria Pilar, hermana de Paz

Queridos Vicente, Paz y Ana
Reconozco que mi silencio se está haciendo largo, pero la razón – como muy bien sabéis- no es ni el olvido ni la indiferencia. Como algunos amigos del Blog han escrito en alguna ocasión, llega un momento en el que ya no se sabe que decir, aunque los sentimientos sigan estando ahí, densos y fuertes.
En estas circunstancias, el lenguaje que mas puede perdurar es el del arte y el de la espiritualidad. Sé que estamos de acuerdo en esto. Y por eso, hoy quiero comunicar y estar con vosotros à través de tres obras de arte que el Blog me ha sugerido estas últimas semanas, sobretodo leyendo lo que tu escribes, Vicente.

“ El gran Inquisidor “ de Dostoievski
“ Kaddish” de Bernstein
“ La Pasion según san Lucas” de Krysztof Penderecki

Os las recomiendo porque, cada una de estas obras, a su manera, nos hablan del dolor en carne y hueso, nos abren al misterio y a la relación. Por mi parte, las estoy redescubriendo estos días, pensando en vosotros y en muchas otras personas conocidas y desconocidas.
Un beso a los tres. No os olvido!
Maria Pilar


miércoles, 24 de marzo de 2010

El Sueño de Jacob

“Allí soñó que había una escalinata apoyada en la tierra, y cuyo extremo superior llegaba hasta el cielo. Por ella subían y bajaban los ángeles de Dios”.
2 de agosto de 2009, Nuestra Señora de los Ángeles.
Tendió la escalera la Virgen, era su día, la leva era inaplazable, nuevos ángeles eran requeridos para reforzar la hueste celestial, Jaime era elegido, su formación terrena había concluido, le correspondía encuadrarse en la cohorte divina.
A buen seguro yo no ascenderé por esa escalera, mi condición dista mucho de la que correspondería a un ángel, pero como en el sueño de Jacob aguardaré al pie, por ver si algún día desciendes.
No recuerdo de quien es la cita que sigue, aquí la consigno y que su autor me perdone; es seguro que la trascripción es exacta:
“Los encuentros y los azares van dando contenido y forma a nuestra vida más allá de nuestra propia voluntad y de nuestros deseos”.
¿Volveremos a vernos?
¿Nos reconoceremos?
¿En que te reencarnarás la próxima vez?
¿Hay futuro para nuestra relación?.
Confío en que si y en ello va el sentido de mi existencia. Esa escalera cumplirá una vez más su función y si no al tiempo.
Ilustraré este post, como suelo hacer habitualmente, con una pintura. Son varios los maestros que han pintado alguna obra alusiva a este pasaje bíblico, yo he elegido, como no podía ser de otro modo, la de Chagall. Jaime coincide conmigo, me consta.



viernes, 19 de marzo de 2010

Padre Gruñón

Hola a todos, soy Ana, hermana de Jaime; hacía días que no publicaba ninguna entrada, en parte por falta de tiempo, en parte por no saber que escribir, pero hoy, día 19 de marzo, me ha parecido un buen día para hacerlo.
Como todos sabéis, hoy es "El día del Padre" y el otro día me acordé de un poema que Jaime le escribió a mi padre como regalo, para un día como hoy hace cuatro años.
Adjunto las imágenes y el texto tal cual lo creó él. Se llama "Padre Gruñón" y dice así:


Padre gruñón

Padre gruñón gran galardón era así todos los días menos cuando noches son.
Un día vomito encima de su sillón y tanto asco le daba que grito más que una rata como la que había en la casa de la señora Uruguaya.
Un día se iba andando poniendo cara de oso como los de peluche que vendían en el kiosco que por nombre se llamaba don Felipe come vallas.
Un día iba a trabajar al trabajo que tenía, que por supuesto era vendedor de chucherías.
Era un padre perfecto ¿o tal vez era imperfecto?
¡¡¡Felicidades papá!!!

07 de Junio de 2009


lunes, 15 de marzo de 2010

Unión Musical Ntra. Sra. de los Pueyos

Jaime pasó rápido por entre nosotros, pero fue tal la intensidad, hondura y originalidad con que lo hizo que su impronta trasciende, sin duda, al decurso del tiempo. Nunca trascurren muchos días sin que nos llegue un nuevo testimonio de reconocimiento.
El que hoy me llega, reviste especial relevancia por el número de los que lo suscriben. La Orquesta Unión Musical Ntra. Sra. de los Pueyos por voz de su director, Miguel Górriz Ramón, nos remite este texto que a continuación transcribo.
Trasluce el afecto del que se hizo merecedor Jaime en su fugaz paso por la misma así como la carga emotiva que para todo el grupo supuso algunas actuaciones en los días inmediatos a su muerte. Es destacable la cualidad de los vínculos afectivos que se crean en esta actividad, que a buen seguro, hubieran perdurado indefinidamente.
Dice así:

Despedida de Jaime
Era un domingo por la tarde, después de una comida familiar, cuando recibí una inesperada llamada. Hay veces en las que una persona intuye que algo malo ha sucedido. Efectivamente, aquel día sucedió una de las peores cosas que pueden ocurrir: la pérdida de un ser querido y apreciado. Cuando recibí la triste noticia no supe qué pensar. Al principio, quise pensar que se habían equivocado. Más tarde, en una segunda llamada me confirmaron lo peor. Jaime nos había dejado para siempre, pero no porque se hubiera querido marchar como ocurre casi siempre, sino que una mala jugada del destino nos había privado de su compañía. Recuerdo que todos estábamos tristes. Al principio, confusos. Después cabreados, pero finalmente, profundamente tristes. Jaime había supuesto para nosotros una ráfaga de aire fresco. Su paso por la Unión Musical fue fugaz y muy corto, pero lleno de intensidad. A lo largo de la vida te vas haciendo a la idea de que unas cosas llegan y otras se van, al igual que las personas, pero nunca te acostumbras a asimilar algo como esto.
En el momento en el que Jaime decidió unirse a nosotros pasó a formar parte de un grupo en el que la gente hace unos vínculos casi indisolubles, como sólo la música puede conseguir. Por eso no podíamos faltar en su despedida. Diré que para mí fue un gran honor despedirme de Jaime como se merecía, por todo lo alto y de la mejor manera que sabemos hacer, es decir, con música. Creo que a él le habría gustado, y si en algún momento pudo observar desde alguna parte lo que ocurría, se habría sentido orgulloso de considerarse una persona tan querida. He dicho que fue un honor, y sin embargo fue la peor actuación de mi vida. Fue muy duro dirigir la banda viendo la cara desencajada de los músicos, que al igual que yo querían despedir a Jaime de la mejor de las maneras, pero lo hacían con la mayor de las penas.
La vuelta a los ensayos se hizo especialmente dura, y el verano muy cuesta arriba. Todavía me acuerdo de los primeros días en los que el sitio de Jaime estaba vacío y no había nadie que me preguntara casi a cada momento cómo había que tocar uno u otro pasaje de la partitura con un interés desmedido como solía hacer él. Otro de los recuerdos imborrables de este verano, fue la gran ovación que el público brindó a Jaime cuando le dedicamos el concierto en San Sebastián, recordando lo nervioso que se ponía cuando hablábamos de ese viaje y las ganas que tenía de ir. Todo el Boulevard de Donosti se unió en un gran aplauso que nos emocionó a todos por igual.
También quisimos hacerle un pequeño homenaje para recordarlo, en Santa Cecilia cuando interpretamos la obra Concerto d´Amore, de la que interpretamos un fragmento el día que nos despedimos de él.
Han pasado varios meses desde que se fue y todavía no me había atrevido a escribir, porque creo que se os debe hacer muy duro pensar en todas estas cosas, pero como representante de la banda de la Unión Musical durante todo este tiempo, he creído necesario haceros llegar el sentimiento y el recuerdo que todos tenemos de Jaime. Algo que creo que está en el corazón de todos los músicos que le conocieron es el pensamiento de que cuando perdemos a un ser querido, sólo nos puede calmar la pena pensar que si lloramos tanto su falta, es porque algún día estuvo con nosotros, convivimos con él y pasó a formar parte de nuestras vidas para siempre. Dejó una huella imborrable en nuestros corazones. Por eso, a pesar de que ya no volveremos a estar con él, nunca lo olvidaremos.


16 de Mayo de 2.009