domingo, 13 de junio de 2010

Rousseau "el aduanero"

Soy Paz, la madre de Jaime. El museo Guggenheim de Bilbao expone parte de la obra de Henri Rousseau del 25 de mayo al 12 de septiembre. Esta noticia ha hecho que se me encoja el corazón porque Rousseau el aduanero, fue durante la más tierna infancia de mi hijo, su pintor favorito y con toda seguridad este verano hubiera organizado las vacaciones para ir al País Vasco a ver dicha exposición. Yo también tuve mi época naif, cuando acabé la Escuela de Artes mis obras estaban totalmente influenciados por la estética Rousseau, recuerdo un gran mural que hice que titulé: “ Katús paseando en la selva junto a una pantera negra” . Los que conocen la obra del aduanero al leer este título podrán sin dificultad visualizar el cuadro: un paisaje exótico y exuberante cargado de flores y vegetación naif donde hay una persona conviviendo tranquilamente con un animal salvaje. Rousseau en estado puro.
Ahora que Jaime es uno con la eternidad, ahora que está instalado en una” dimensión sublime” ¿seguirá admirando a este pintor? ¿le interesarán las exposiciones como cuando estaba entre nosotros?¿nos acompañará cuando vayamos a verlas?
La última vez que estuvimos en el Guggenheim de Bilbao fue en el 2006, la exposición temporal que encontramos versaba sobre el arte ruso, desde los antiguos iconos hasta la pintura del siglo XXI, pasando por Malevich y el suprematismo y constructivismo. Jaime era infatigable, en los museos no conocía el cansancio. Después de empaparnos de arte ruso, mi hijo se extraviaba en la escultura-laberinto de Richard Serra, (premio Príncipe de Asturias de las artes de este año) que acoge la planta baja del museo. Desde el piso de arriba yo lo dirigía para que encontrara la salida, entre risas, del embrollo.
Tal vez este verano vayamos a Bilbao, tal vez, con el corazón en un puño veamos la exposición de Rousseau, tal vez, en su memoria hagamos lo mismo que hubiéramos hecho con él, tal vez, tal vez, tal vez…. pero sin él, ya NUNCA será lo mismo.


El Sueño, Henri Rousseau

La materia del tiempo, Richard Serra, Museo Guggenheim Bilbao


Museo Guggenheim Bilbao

jueves, 10 de junio de 2010

Caballos

CANCIÓN DEL JINETE

En la luna negra
de los bandoleros,
cantan las espuelas.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

Las duras espuelas
del bandido inmóvil
que perdió las riendas.

Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

En la luna negra
sangraba el costado
de Sierra Morena.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

La noche espolea
sus negros ijares
clavándose estrellas.

Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

En la luna negra,
¡un grito! y el cuerno
largo de la hoguera.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

Federico García Lorca, 1923


No quiero transmitir más tristeza desde este blog, me he propuesto difundir, sino alegría, si al menos un principio de júbilo y diversión, en ello empeñaré mi esfuerzo, siempre con el recuerdo de Jaime como impronta y sello de mis textos.
Que quien quiera que aquí se acerque no se vea embargado por la aflicción y la melancolía si no por la dicha y el contento. Puede que esto sea un reflejo de mi estado, aunque a mi me cueste creerlo. El hecho incontrovertible es que hoy como ayer como todos los días desde hace diez meses lloro; lloro a diario como una función fisiológica más a la que mi cuerpo se ha habituado.
Va de caballos y jinetes, porque el domingo lo fue. Un día para el recuerdo, uno más, un homenaje a Jaime que el año pasado estaba entre nosotros y este año, a su manera, también. Todos los jinetes de Alcañiz o casi todos con su brazalete negro y cediéndonos la cabecera del grupo a Raúl, Ana y a mi, los tres que estuvimos presentes el día de su partida y él revoloteando en las mentes de todos, haciéndose presente.
El tiempo es interminable, el mundo es desmesurado y por ello mismo tarde o temprano volverás a nacer del vientre de tu madre, volverás a crecer, aprenderás a andar y más tarde a cabalgar y volveremos a reunirnos los cuatro con cuatro caballos tordos enjaezados a la vaquera, para revivir tantas jornadas inolvidables.
Lo dijo de otra manera Rafael Alberti en los versos que ponía en boca de un Joselito agonizante tras la cogida que lo mató y que a continuación transcribo:

Que pueda, Virgen, que pueda
volver con sangre a Sevilla
y, al frente de mi cuadrilla,
lucirme otra vez por la Alameda.

Se refiere el poeta al trayecto que cubrían caminando los toreros ya vestidos desde el hotel hasta la Maestranza, entre la gente que los jaleaba, y donde les esperaba la gloria, la bronca, la muerte o lo peor de todo, a decir de ellos mismos, la indiferencia del público.





domingo, 30 de mayo de 2010

La chispa de la vida

Soy Paz, la madre de Jaime; este es un blog de duelo y arte, lo evidencia su trayectoria de nueve meses a lo largo de los cuales hemos realizado todas las entradas con el mismo denominador común. Ese fue nuestro deseo desde el principio y así se ha venido desarrollando. Desconocíamos su posible aceptación, desconocemos su duración y desconocemos si sus líneas maestras seguirán siendo las mismas a lo largo de su existencia. Su vida vendrá condicionada por los lectores, seguiremos escribiendo en tanto sigamos constatando su existencia evidenciada por el sencillo contador de que dispone este blog. El progresivo aumento del número de visitas ha sido nuestro acicate y ese será el indicativo de nuestra llegada a la meta, cuando estas comiencen a declinar.
Por esas vueltas que da la vida, he retomado una antigua amistad que ya casi creía perdida, aunque en el fondo siempre supe que estaba dormida, aletargada, esperando el renacimiento. Se trata de mi amiga Rosa, compañera de la Escuela de Artes, “con quien tanto amé”. El nexo de unión ha sido Alfredo, su primo, ahora médico en Alcañiz quien nos ha puesto de nuevo en contacto. El amor llevó a Rosa hasta Australia, concretamente a Sidney donde ahora reside. No deja de sorprenderme la casualidad de que mi hijo Jaime estuviese verdaderamente obsesionado por conocer esa ciudad, con especial interés en visitar el edificio de la Ópera, de Jorn Utzon , uno de las obras de arquitectura más emblemáticas del mundo, que representa un conjunto de velas navegando en el mar y que supuso un reto en su construcción debido a las dificultades técnicas. Ahora Rosa y yo nos escribimos a diario y en cada correo me manda una cantidad ingente de fotografías del edificio en cuestión y del puente anexo. Ella no sabía de la fijación de mi hijo por esta obra, lo que me hace pensar en un guiño que Jaime me hace desde el otro mundo propiciando el encuentro con personas que a él le gustan, así lo veo yo.
Rosa perdió a su hermano y alma gemela a una edad temprana y en nuestras múltiples conversaciones un día yo le planteé las siguientes cuestiones en torno a nuestros seres queridos desaparecidos, transcribo literalmente : “ La otra noche te contaba cosas sobre mi estado mental, sobre mi ruina moral al perder a Jaime, hoy sigo haciéndome las mismas preguntas. Tú que también perdiste a alguien a quien amabas: ¿Donde están los que se han ido? ¿Siguen a nuestro lado? ¿Con qué intensidad? ¿Cuál fue su misión en esta tierra? ¿Por qué tuvieron ese destino? La pérdida de Jaime es y será la llaga que no cura, la herida que no cicatriza, no sabes cómo me gustaría encontrar una respuesta que consiguiera proporcionarme algo de paz….” Etc, etc..
A mi amiga en cada correo he ido mandandole obras de mi hijo: fotomontajes, relatos que escribía, invenciones y fantasías suyas para darle a conocer esa personalidad tan especial y creativa que poseía. No me arrepiento de haberle hecho esas preguntas , su respuesta reconfortó sobradamente mi alma. Allá va:

¡Hola mazorquilla!
Me encanta la tranquilidad con la que puedo hablar de todo contigo. ¡Qué bien elegiste, mazorquilla la pasión y la intensidad, qué bien elegidas para Jimmy!
Él vivió en tan sólo 12 años lo que cualquier humano maravilloso y brillante no hubiese podido alcanzar en 90 años de existencia, su alegría y entusiasmo…..es el motor de la vida, eso tenía…CHISPA! Es un don, un regalo de los dioses que él tuvo como nadie, no tiene tanto mérito ya que lo llevaba en los genes… nació con ELLO.
Tú sabes que el talento no se aprende en cursillos. Él lo tenía! Punto, habló Blas punto redondo, y no soy su madre.
Consuelos……. Hay muchos: pensar que no sufrió, que vivió con toda su plenitud. Sobre todo que allí delante tenía lo que ya en casa había desarrollado pero que también lo usó.
Sin miedo se dio al mundo, como los valientes vivió y sin miedo murió.
¿Propósito? Tocar con su varita mágica a todos los que tocó! A eso hemos venido……a poner nuestro grano de arena, y él puso pirámides, Paz! En poco tiempo, se dio prisa. Le iba la marcha como a su madre, un torbellino, earthquake y vaya, qué ahí queda eso!
Porque yo creo en la Electricidad, llámalo si quieres Energía, Radioactividad RA DIO AC TI VI DAD Y CIEN POR CIEN PO SI TI VA. Algo que brilla por su ausencia en los humanos!!!!!
Era fotovoltaico, era de alto voltaje, no se gripaba, vamos. Sus reóstatos y turbinas repartían bien la luz!
No es que el destino te tenga ojeriza…… debió ser “que los ángeles del cielo le cogieron envidia, porque no eran tan felices, ni siquiera la mitad!” (E. A. Poe)
Sus ideas galvanoplásticas eran de Culombio, el don de la risa. Él ya sabía lo más importante que hay que saber en la vida….. Un mundo en crisis, dicen, es aquel que no se deja caricaturizar……. Y él supo que iba de eso precisamente, DE CARICATURIZAR……..Si, engendraste y tuviste un tipo especial! Es que eso no te consuela, mujer?
La madre de Leslie solía decir: “No vale una cara bonita, hay un dicho en inglés que dice, una cara bonita no es suficiente”……….Esos ojos no estaban allí para ponerle una cara bonita, sabían VER!!!
Él estaba enamorado de la vida, jugó con ella, hizo el amor con ella…. La toreó con hermosa verónicas, ¿es que eso no te consuela?
Todas sus inseguridades lo hacían aún más adorable, estaba contento en su piel, ¿es que eso no te consuela, mujer?

Mazorca estresada

Autorretrato con ojo de pez y dedos


Sidney Opera House

jueves, 27 de mayo de 2010

El Reino de los Cielos

Cerrábamos los ojos y aguardábamos sin dormir que de nuevo relumbrara el día. En vano fatigábamos una nueva jornada sin consentir alivio alguno, la fuerza del nuevo día resultaba inmisericorde.
Fueron tres días o uno solo multiplicado por el dolor, abandonado al arbitrio de ajenos protocolos, intrincados convencionalismos, perplejos trámites, que ocuparon mi tiempo, empañando la percepción de la realidad.
La imprecisión y la vaguedad fue nuestro estado solo tolerable por la cercanía de los otros: Paz, mi pareja y Ana, mi hija.
Abomino de la novedad por igual que la preciso, mas no está en mi condición el exceso sino la mesura y el comedimiento y aquellos días excedieron con mucho mi capacidad.
Ignoro como discurrió mi tiempo, horriblemente habituado al dudoso momento, confundiendo la atrocidad de unos minutos con la extensión de toda mi existencia, sollozando a cada momento olvidando la razón.
Espero, Jaime, que desde el Reino de los Cielos, donde a buen seguro estás, conduzcas nuestras existencias por este largo camino, por este largo y tembloroso camino y que este nos conduzca de nuevo al inicio del ciclo, para revivir este y todos los infinitos instantes que compusieron nuestras vidas en común.



martes, 18 de mayo de 2010

Como encantadas por una luz ligera...

Aitana, niña mía, baja la primavera
para ti quince flores pequeñas y graciosas.
Sigues siendo de aire, siguen todas tus cosas
siendo como encantadas por una luz ligera.

Aitana, niña mía, fuera yo quien moviera
para ti eternamente las auras más dichosas,
quien peinara más luces y alisara más rosas
en tus pequeñas alas de brisa mensajera.

Aitana, niña mía, ya que eres aire y eres
como aire y remontas el aire como quieres,
feliz, callada y ciega y sola en tu alegría,

aunque para tus alas yo te abriera más cielo,
no olvides que hasta puede deshojarse en un vuelo
el aire, niña Aitana, Aitana, niña mía.

- Rafael Alberti, 9 de Agosto de 1956


Jaime, aqui siguen tu violoncello y el atril , tu piano, tus partituras, las enciclopedias de arte y de geografía que incansablemente consultabas a todas horas en posturas inverosímiles y en lugares increíbles.
Aquí siguen tu ropa, tus botas de montar, tu caballo, tus perros, tu ordenador portátil, todas tus cosas, "como encantadas por una luz ligera". Todas esperando que vuelvas, "con tus pequeñas alas de brisa mensajera" a devolverles la vida que tu les dabas, todas esperando la resurrección.
Paz.