miércoles, 14 de julio de 2010

EMAUS, UNA CLAVE DE LECTURA




ESCRIBE MARIA PILAR BENAVENTE, TIA MATERNA DE JAIME

Queridos Vicente, Paz y Ana

Estos días que vienen van a ser particularmente dolorosos para toda la familia y, de manera muy muy especial, para vosotros tres. Os llevo a menudo en el pensamiento, me acerco a vosotros con el corazón e intento ponerme en sintonía con vuestros sentimientos.

No encuentro palabras o gestos suficientemente adecuados para deciros lo cerca que quiero estar de vosotros.

Desde que escribí la última vez en el blog, el episodio de Emaús que Vicente había ilustrado con un cuadro de Caravaggio sigue iluminándome cuando pienso en Jaime, en su presencia/ausencia, en su ser/no-ser. Hoy os lo quiero proponer como una clave de lectura de estos últimos 12 meses y lo acompaño con dos obras de Arcabas, artista francés contemporáneo que admiro por su capacidad de combinar el realismo con lo simbólico.

La historia de Emaús y la vuestra tienen mucho en común. Emaús cuenta el dolor indecible que causa una relación privilegiada inesperadamente truncada. La muerte ha roto los sueños y borrado el sentido. Por eso, el itinerario de Emaús empieza dando la espalda al futuro, avanzando a contracorriente de la vida.

En ese camino, alguien se acerca mostrando interés, preguntando, escuchando. Es un gesto de compasión que tiene el poder de ablandar y liberar la palabra, primer paso (interior) hacia la vida y el futuro.

Vuestro camino de Emaús ha sido 12 meses de largo. Ahora podría ser el momento de rememorar todas las personas que se han acercado a vosotros mientras caminabais tristes y cabizbajos y que os han ofrecido un corazón que escucha. No habéis caminado en la soledad y en el olvido. La avalancha de cariño y de cercanía que habéis recibido desde que Jaime murió no puede darse por descontado. Uno de los mejores homenajes que podéis ofrecer a Jaime en este primer aniversario, es decirle, uno por uno, los nombres de esas personas, y el don que cada una ha representando para vosotros y también para él.

Emaús es la historia de una presencia que los ojos, acostumbrados à la luz, no saben todavía discernir en la oscuridad. No es verdad que la muerte ha acabado con todo. Pero es verdad que hay que estar dispuestos a leer ciertos signos para descifrar la presencia que, ahora, es diferente. Místicos de todas las religiones y poetas de todas las culturas nos invitan a no contentarnos de lo que parece obvio. Somos y hay mucho mas de lo que vemos a simple vista.

No desconfiéis del corazón, cuando éste os susurra que Jaime forma parte de ese Todo en el que todos nos encontramos. Seguid el ejemplo de los de Emaús: “ ¿Verdad que dentro de nosotros ardía nuestro corazón…”.? o del Principito “No se ve bien mas que con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos

¿Podéis contar las veces que, durante estos últimos 12 meses, ha ardido vuestro corazón porque, de una manera o de otra, habéis “sentido” la presencia de Jaime?

En la historia de Emaús el sinsentido y la confusión del principio se transforman en decisión de dar media vuelta y de orientarse hacia el futuro, hacia la vida. Hay que dar media vuelta cada vez que nuestros pasos nos llevan peligrosamente hacia la desesperación y el aislamiento.

Paz, me acuerdo que una de las primeras cosas que me dijiste, cuando hablamos por teléfono, unas horas después de la muerte de Jaime fue: “ tengo que encontrar un sentido nuevo a mi vida… tengo que darle otra orientación…”

A mi me maravilla el pensar que, en aquellos momentos de dolor inmenso, ya llevabas en ti la llamada de Emaús. Dios estaba ya contigo, con vosotros, invitándoos a la Vida.

Porque venís de donde venís, sois testigos creíbles del milagro de Emaús.

Muchos besos,

Maria Pilar

sábado, 3 de julio de 2010

UN VELO, EN LUGAR DE UN PUENTE




ESCRIBE
MARIA PILAR BENAVENTE,
TIA MATERNA DE JAIME

Queridos Vicente, Paz y Ana
Nos vamos acercando a esa fecha del mes de Agosto que nunca se borrará de nuestras memorias. Primer aniversario de la muerte de Jaime. Familiares, amigos, e incluso algunos desconocidos que leen regularmente el blog, piensan en vosotros y saben que no va a ser fácil. Queremos acompañaros en estos momentos, para que la soledad no se sume a vuestro dolor y que la red de cariño y de solidaridad que hemos ido tejiendo durante estos últimos once meses os sirva para no caer en la amargura o en la desesperanza.
Las últimas comunicaciones de Paz y de Vicente indican que continuáis buscando sentido a ese acontecimiento que rompió vuestras vidas. Los que os queremos estamos a vuestro lado para buscar con vosotros y para aproximarnos juntos a todo aquello que, frente a algo tan sumamente difícil de comprender y de aceptar, pueda ser fuente de curación y de energía vital.
Últimamente he tenido el privilegio de conocer personalmente a un rabino americano, Arthur Green, historiador y teólogo, especializado en la Mística judía y, mas particularmente, en la Kabala. La libertad y universalidad de su pensamiento me han impactado y me sirven de referencia para lo que os quiero compartir hoy.
Arthur Green se define a si mismo como un “buscador del rostro de Dios” y afirma que a Dios no se le encuentra como el resultado final de un proceso de búsqueda sino, mas bien, en el proceso de búsqueda mismo.
De la misma manera, creo que el hecho de interrogarnos sobre el sentido de la muerte de Jaime, y sobretodo si nos interrogamos juntos, es ya una forma de respuesta.
Nuestra cultura ancestral nos ha acostumbrado a pensar en el mundo, en la vida, en la muerte, en lo religioso, como compartimentado en espacios diferenciados y separados. De alguien que ha muerto decimos que “nos mira desde el mas allá” y a Dios se le “coloca” en un sitio que, a menudo, indicamos señalando con el dedo “hacia arriba”… Para este modelo de pensamiento, lo que viene a la mente es el símbolo de un puente que nos sirva en nuestro intento de relacionarnos con los que ya “no están, aquí, con nosotros” y que están “en otra parte”.
El rabino Arthur Green sugiere, mas bien, una mirada sobre la vida, la muerte, lo divino, que engloba y reúne todo, aunque, por el momento, no percibamos algunas partes de ese todo. Para ese modelo, sugiere el símbolo del velo, un velo fino que nos impide el ver lo que ya está ahí, presente, real…
Vicente, hace unas semanas, para ilustrar lo que escribías en el blog, escogiste "Los Discípulos de Emaús" (1601, Caravaggio. National Galery de Londres ) y decías: “He vivido mi particular “Lamentación” y aguardaré el momento de mi “Cena de Emaús”, que espero sea al menos tan gratificante como prometen las viandas que se representan en el cuadro”. Esta frase tuya y todo lo que ella expresa como deseo y esperanza es, precisamente, la que recordé cuando empecé a descubrir la visión de Arthur Green. Porque la historia de Emaús nos habla, no de una ausencia o de una distancia insalvables sino, solamente, de una presencia que los ojos no habían todavia sabido descifrar.
Un abrazo muy fuerte a los tres.
Maria Pilar
Imagen: detalle de la Catedral de Chartres

lunes, 28 de junio de 2010

Los exvotos ibéricos de la colección Juan Cabré


Soy Paz, la madre de Jaime. A veces la vida te sorprende gratamente, en esta ocasión se trata de un libro, una publicación titulada “ Los exvotos ibéricos de la colección Juan Cabré”, editado por el Gobierno de Aragón, Departamento de Educación, Cultura y Deporte, y cuyos autores Jordi y Angels, junto con su mentora Carmen Portolés, a la sazón directora del Museo que los aloja han tenido a bien dedicar a Jaime.
Esta colección de exvotos de bronce, que se expone permanentemente en el citado Museo J. Cabré de Calaceite, está considerada como la segunda más importante de España en su categoría y consta de 55 piezas de diversa índole, desde las más sencillas y minimalistas, llamadas filiformes (forma de hilo) hasta las más complejas y de un acabado airoso y naturalista. Un verdadero tesoro. Tesoro que tuve el privilegio de estudiar hasta la saciedad, ya que estas piezas fueron restauradas a finales del 2009, por la entidad Iniciativas Culturales y Turisticas S.L., empresa donde vengo prestando mis servicios en calidad de restauradora. También tuvimos la oportunidad de instalar la vitrina expositiva, mejorando el anterior montaje y favoreciendo la visualización de las piezas.
Como colofón a estas intervenciones se edita este catálogo con textos de los autores y fotografías de ellos mismos y de José María Espallargas.
Desde aquí mi agradecimiento a todos: autores, mentores, creadores, impulsores, Carmen, Jordi, Angels, por este inestimable, impagable e imperecedero regalo.
Transcribo le dedicatoria textualmente:
“A Jaime Dobato Benavente ( 1996-2009) In Memoriam”
Con esta obra queda patente la calidad profesional de sus autores y lo que es más importante la calidad humana de los mismos. GRACIAS por vuestra generosidad y por vuestro reconocimiento.

miércoles, 23 de junio de 2010

La Cena de Emaús




Dos obras maestras que juntos pudimos contemplar, ilustran este post.
"Lamentación de Cristo" de Roger van der Weyden, 1441, en los Museos Reales de las Bellas Artes de Bruselas.
"Los Discípulos de Emaús", 1601, de Caravaggio en la National Galery de Londres.

No es el azar quien me lleva a citarlos, ambos entrañan un regocijo velado; el final de la Pasión y la Resurrección. Median 150 años en la ejecución de los mismos y medio milenio hasta hoy y continúan colgados en un paramento porque su vigor y vigencia han permanecido inmutables.
El número de percepciones, emociones, pensamientos y vicisitudes que pueden acontecer a un ser humano puede ser o no limitado; sentir que los has agotado es de algún modo intuir el final. Cuando vuelvo a ver estas grandes obras, con toda su carga evocadora, en el monitor de mi ordenador siento que todavía me resta algún tiempo y que no he cubierto mi trayectoria vital.
He vivido mi particular “Lamentación” y aguardaré el momento de mi “Cena de Emaús”, que espero sea al menos tan gratificante como prometen las viandas que se representan en el cuadro.
Y así mismo espero, como al final de los cuentos de siempre, Jaime: que ahí arriba, seamos felices y comamos perdices. Perdices que no pudiste cazar aquí abajo, pero que no te quepa duda cazaremos en otra ocasión, ahí, aquí o donde Dios y la naturaleza provea, que bien conocida es la volubilidad de ambos.

No lo puedo evitar, solo una triste pincelada poética:
¿En qué hondonada esconderé mi alma para que no vea tu ausencia que como un sol terrible, sin ocaso, brilla definitiva y despiadada?.
Jorge Luis Borges

domingo, 13 de junio de 2010

Rousseau "el aduanero"

Soy Paz, la madre de Jaime. El museo Guggenheim de Bilbao expone parte de la obra de Henri Rousseau del 25 de mayo al 12 de septiembre. Esta noticia ha hecho que se me encoja el corazón porque Rousseau el aduanero, fue durante la más tierna infancia de mi hijo, su pintor favorito y con toda seguridad este verano hubiera organizado las vacaciones para ir al País Vasco a ver dicha exposición. Yo también tuve mi época naif, cuando acabé la Escuela de Artes mis obras estaban totalmente influenciados por la estética Rousseau, recuerdo un gran mural que hice que titulé: “ Katús paseando en la selva junto a una pantera negra” . Los que conocen la obra del aduanero al leer este título podrán sin dificultad visualizar el cuadro: un paisaje exótico y exuberante cargado de flores y vegetación naif donde hay una persona conviviendo tranquilamente con un animal salvaje. Rousseau en estado puro.
Ahora que Jaime es uno con la eternidad, ahora que está instalado en una” dimensión sublime” ¿seguirá admirando a este pintor? ¿le interesarán las exposiciones como cuando estaba entre nosotros?¿nos acompañará cuando vayamos a verlas?
La última vez que estuvimos en el Guggenheim de Bilbao fue en el 2006, la exposición temporal que encontramos versaba sobre el arte ruso, desde los antiguos iconos hasta la pintura del siglo XXI, pasando por Malevich y el suprematismo y constructivismo. Jaime era infatigable, en los museos no conocía el cansancio. Después de empaparnos de arte ruso, mi hijo se extraviaba en la escultura-laberinto de Richard Serra, (premio Príncipe de Asturias de las artes de este año) que acoge la planta baja del museo. Desde el piso de arriba yo lo dirigía para que encontrara la salida, entre risas, del embrollo.
Tal vez este verano vayamos a Bilbao, tal vez, con el corazón en un puño veamos la exposición de Rousseau, tal vez, en su memoria hagamos lo mismo que hubiéramos hecho con él, tal vez, tal vez, tal vez…. pero sin él, ya NUNCA será lo mismo.


El Sueño, Henri Rousseau

La materia del tiempo, Richard Serra, Museo Guggenheim Bilbao


Museo Guggenheim Bilbao